¿Cómo sé si soy un adicto a las apuestas?

María FuentesMaría Fuentes

La adicción a las apuestas se refiere a cualquier tipo de actividad relacionada a apostar dineros o bienes, que pueda causar daño y sufrimiento al jugador. Estos problemas incluyen estrés emocional, problemas financieros, distanciamiento de amigos y familiares e incluso en algunos casos síntomas que afectan directamente la salud, irritabilidad, ansiedad, entre otros. ¿Alguno de estos síntomas te resulta familiar? Ser consciente de ello es fundamental, ya que si no se trata a tiempo, estos problemas pueden conducir a una adicción a los juegos y apuestas, el cual es de hecho un problema bastante severo y reconocido por el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, Quinta Edición (DSM-5).

Características

A pesar que cada problema en un jugador es diferente, muchos comparten rasgos en común que los separa de quienes pueden apostar dentro de sus propios medios.
Incapacidad de controlar sus límites: la mayoría de los apostadores tienen establecidos ciertos límites en cuanto a pérdidas, ya sea un porcentaje fijo o un tiempo estipulado para jugar y de esa manera asegurarse de no tener problemas. Por otro lado, los jugadores y apostadores con problemas de juego no tienen auto-control sobre esto y normalmente terminan gastando más y gastando más horas de tiempo.

Mentir sobre la realidad del problema: algo muy común entre las personas con problemas de adicción y con el control de los impulsos. Un jugador con problemas subestima sus pérdidas, se excusa incluso por el tiempo invertido en un casino (Físico o en línea), incluso esconde o evita sus estados de cuenta para no admitir la realidad del problema a otros.
La falacia del Jugador: si por ejemplo un negro sale varias veces en una ronda de la ruleta, ellos creen que tendrán posibilidad de ganar la siguiente girada si apuestan a un rojo. Sin embargo, todos los juegos de azar tienen resultados aleatorios regidos por reglas de probabilidad, por lo que resultados son independientes.
Cada jugador adicto a los juegos tiene razones distintas para hacerlo, la gran mayoría pueden clasificarse en dos categorías:

Jugador de Acción:

Normalmente son hombres que comienzan a apostar en la adolescencia buscando algo de adrenalina o emoción en ese tipo de juegos. Usualmente prefieren juegos que involucren alguna clase de habilidad por ejemplo: blackjack, poker y apuestas en deportes. Con el tiempo, los jugadores de acción van incrementando sus apuestas para mantener el nivel de adrenalina.

Jugadores para escapar:

Son personas, mayormente mujeres que comienzan a apostar en su edad adulta. Estas personas buscan escapar de su rutina y problemas cotidianos y así relajarse pero tienden a gastar grandes cantidades de dinero y tiempo, por lo que el problema progresa. Los juegos que prefieren son de mínima interacción social y de estilo repetitivo, como: tragaperras, keno y video poker.

Causas:

Los problemas de juego son un asunto serio que realmente no tiene una causa específica de origen. La psicología moderna lo relaciona a factores de tipo biológico, ambiental y social para poder hacer un diagnóstico y un tratamiento que pueda ayudar a quienes tienen estos problemas.

Nivel biológico:

Se relaciona con ciertas disfunciones mentales y hormonales. Usualmente personas con problemas de autocontrol, alcoholismo y adicción a los juegos comparten ciertas características:

  • Reducción en la producción de serotonina que puede llevar a tener poca inhibición.
  • Interferencia con la dopamina, que podría aumentar el umbral de placer en la persona.
  • Niveles altos de cortisol, que se correlaciona que niveles alto de estrés.
  • Corteza prefrontal disfuncional, lo cual puede afectar la toma de decisiones.

Nivel Ambiental:

Tiende a relacionarse con eventos puntuales como pérdida de un ser querido, divorcio, pérdida del trabajo, traumas o crisis personales. Estos son el motor para comenzar un descontrol en el juego como respuesta o reacción a estos eventos.

Nivel Social:

Tiene mucho que ver con el estatus socioeconómico, problemas financieros, la presencia de juegos de azar en una región cercana, abuso de sustancias y problemas emocionales como la depresión, ansiedad y bipolaridad.

La prevalencia:

Aunque un gran número de personas puede jugar y apostar sin ningún tipo de problemas o consecuencias, los problemas de adicción a juegos de apuesta afectan a una porción notable de la población. En países más desarrollados donde los juegos de apuestas son legales, el porcentaje va entre 0.5% a 3% de personas con algún trastorno en relación a juegos de apuesta. Estos porcentajes varían de acuerdo a las distintas investigaciones y diferentes regiones donde haya casinos físicos o en línea.

Progreso:

Si no se toman medidas a tiempo, estos problemas que en principio son pequeños se volverán progresivamente una adicción severa. Al igual que la adicción a las drogas, el jugador desarrollará tolerancia a la acción la cual deberá incrementarse con el tiempo, jugando cantidades más altas y por más tiempo para mantener a su cerebro satisfecho sin importar las consecuencias a nivel financiero, emocional, social o legal. Incluso, en ciertos casos, esta patología puede llevar al suicidio, basándonos en los estudios que indican que de hecho, la tasa de suicidios más alta entre problemas de adicción de todo tipo, son las de los adictos a los juegos de apuesta.

Tratamiento:

La Asociación Americana de Psiquiatría ha clasificado el problema de juegos de apuestas como un desorden tratable, lo que significa que con terapia, participación en grupos de apoyo y medicación en combinación, se puede manejar este desorden y llevar una vida mejor.

Los grupos de apoyo, tales como Gamblers Anonymous, proveen un tipo de tratamiento en el que los miembros comparten sobre sus acciones y pensamientos y esto los ayuda a sobrellevar las etapas y poco a poco recuperarse.

Aquellos que sufren de trastornos como depresión o ansiedad pueden utilizar algunos medicamentos y antidepresivos, sin embargo, estos medicamentos ayudan más a casos con cambios de humor y aún no existe una confirmación oficial sobre si realmente reducen el problema.

¿Cómo sé si soy adicto a los juegos de apuesta?

La adicción a juegos de apuestas tiende a llevar a comportamientos que crean un impacto negativo en la calidad de vida del jugador. Para ayudar a quienes consideren que tienen un problema y no saben cómo determinar si en efecto es así, la organización Gamblers Anonymous ha creado un cuestionario que se enfoca en revisar los aspectos clave donde los jugadores se ven realmente afectados.

  1. ¿Se te ha dificultado pagar deudas o otras obligaciones financieras debido a las apuestas?
  2. ¿Crees que el apostar hace que tu vida en casa no sea placentera, es decir, infeliz?
  3. ¿personas a tu alrededor te han expresado su preocupación sobre tu modo de apuestas?
  4. ¿has dejado de ir a trabajar por estar apostando?
  5. ¿las apuestas han afectado de forma negativa tus ambiciones y planes?
  6. ¿Has sentido remordimiento por haber apostado?
  7. ¿Con frecuencia apuestas hasta haber agotado todo tu dinero disponible?
  8. Luego de perder, ¿Sientes la necesidad de volver a jugar hasta recuperar tus pérdidas?
  9. Luego de ganar, ¿Te sientes tentado a jugar un poco para ganar aún más dinero?
  10. ¿Apuestas para escapar de sentimientos como: aburrimiento, tristeza, soledad, ansiedad, duelo o preocupación?
  11. ¿Alguna vez has mentido o dado excusas para poder apostar?
  12. ¿Sientes que para celebrar alguna buena noticia lo mejor es apostar en juegos?
  13. ¿has cometido o considerado cometer un crimen para recibir más dinero en una apuesta?
  14. ¿El apostar te causa somnolencia o irritabilidad con frecuencia?
  15. ¿has pensado o intentado suicidarse por causas de apuestas?

Dificultades Financieras

Los problemas de juego suelen afectar el bienestar financiero de las personas; contrario a creencias populares, un jugador adicto no tiene que estar financieramente arruinado para considerar que tiene un problema. El simple hecho de pagar deudas, impuestos y otras obligaciones se torna difícil y empeora el estilo de vida.

Deterioro en la vida hogareña:

Es bastante común en la vida de los apostadores, usualmente surge con sentimientos de desconfianza entre parejas o familiares debido a las ausencias sin explicación, perdida de dinero o gastos misteriosos. También los cambios de humor que se van haciendo frecuentes y que tienden a causar tensión. Un adicto a las apuestas incluso tiene el juego como prioridad, antes que a su familia lo cual causa daños graves en la vida familiar.

Preocupación por parte de terceros:

Sin importar los esfuerzos que haga un apostador con problemas, sus juegos excesivos no son un secreto. Amigos, familiares y gente de su entorno notará y expresará su preocupación en cuanto a la situación, con comentarios y se convierte poco a poco en un tópico de discusión frecuente.

Deterioro en su trabajo:

El problema con los juegos puede afectar la vida profesional en diversas maneras. Estas incluyen perder días de trabajo, deterioro en la productividad al igual que en las relaciones con compañeros y clientes. Todo esto puede dañar la reputación y en casos extremos llevar a la pérdida del trabajo.

Remordimiento:

Es uno de los sentimientos más frecuentes debido a su comportamiento en cuanto este tipo de juegos. Esto puede venir de distintos factores, perdidas de dinero, tiempo excesivo en juegos, vergüenza por mentir o evitar preguntas, etc.

Incapacidad para dejar de apostar:

Muchos que tienen este trastorno les resulta sumamente difícil y hasta imposible el dejar de apostar, has que hayan gastado todo su dinero, hasta que progresivamente sus ahorros, dinero destinado a otras cosas, tarjetas de crédito y bienes personales son utilizados para seguir apostando.

Necesidad de volver:

Al igual que la incapacidad de dejar de jugar, los jugadores adictos sienten un deseo constante de volver al casino, o al lugar donde estén haciendo apuestas. Esto persiste aún incluso si la persona comprende que es un problema y que el volver no hará que mágicamente recupere el dinero, en caso de haberlo perdido; por otro lado en una racha ganadora también tendrán este ímpetu de volver y es un ciclo continuo.

Escape:

Un problema es que el jugador en ocasiones no apuesta por entretenimiento; al principio puede ser un deseo de divertirse, el cual gradualmente hará que apostando se escape de su realidad. Sintiendo aburrimiento, estrés, soledad es muy fácil caer en el ciclo para escapar a los problemas.

Racionalización:

Las excusas son muy frecuentes en quien tiene problemas de juego. Ya sea para ganar más, recuperar dinero, celebrar o escapar, siempre habrá una razón que justifique ir al casino, hacer apuestas.

Apuestas con dinero ilegal o de dudosa procedencia:

Es uno de los problemas más comunes de los adictos al juego y usualmente comienza con pasarse del límite de crédito en tarjetas, venta de posesiones, pedir préstamos y poco a poco esto puede llevar a hacer estafas, robos, no pagar deudas y otras acciones que pueden causar problemas legales graves.

h2>Efectos físicos y mentales:

Lo efectos que puede causar los problemas de juego no se limitan únicamente a emocionales, financieros y sociales. El deterioro de su bienestar físico, como incremento del estrés, dolores de cabeza u otros, somnolencia. Si no se trata la adicción a los juegos de apuestas puede ser bastante grave llevando incluso a la muerte. Este es un problema que puede resolverse si el jugador tiene la voluntad para tratarlo y aprender a jugar de manera responsable.